Nos come la IA #1 — Gasto 5.000 dólares al mes en IA. Pago 200.

Anthropic está subsidiando el 96% de lo que uso. Y no soy un caso raro. Esto no va a durar.

Nos come la IA #1 — Gasto 5.000 dólares al mes en IA. Pago 200.

Esta semana abrí el panel de consumo de Claude Code y me quedé mirando la pantalla. Más de $5.000 en tokens en 30 días. Cinco mil dólares. Mi plan cuesta 200.

Anthropic está subsidiando el 96% de lo que uso. Y no soy un caso raro — cualquiera con el plan Max tiene acceso al mismo modelo que usa Goldman Sachs para automatizar su contabilidad. Por 200 dólares al mes.

Esto no va a durar. Pero mientras dure, el que no lo aproveche se va a arrepentir.

Quién soy y por qué escribo esto

Soy Pablo Muñiz. He montado varias startups, con más fracasos que éxitos — que es la forma elegante de decir que me he dado varias hostias. Cofundé Lana, un fintech, y ahora estoy con Intelia, donde automatizamos la contabilidad de pymes y asesorías con IA. Soy padre de tres niños — uno de cinco meses, otro de siete y otro de nueve — así que dormir no duermo mucho, pero tampoco dormía antes.

El caso es que no puedo parar. Quiero estar todo el rato pensando, probando, construyendo con IA. Y todo el mundo a mi alrededor está flipando con el tema pero mirándolo desde fuera, como quien mira un incendio por la ventana. Este newsletter es para ellos: para la gente que habla de IA pero todavía no le ha metido las manos.

Mi semana con IA

Hace unos meses ejecutaba todo a mano: revisar emails, gestionar el CRM, mandar WhatsApps de seguimiento a clientes, actualizar tareas. Esta semana terminé de montar un daemon — un programa que corre 24/7 en mi ordenador — que hace todo eso por mí.

No es un producto de OpenAI ni de ninguna plataforma. Es casero. Lo construí con Claude Code, a pelo, preguntándole cómo hacer cada cosa y peleándome con los errores. Me manda alertas por WhatsApp cuando tengo tareas vencidas, gestiona mi correo, sincroniza el CRM y me dice qué acciones tiene pendientes. ¿Es perfecto? No. ¿Me ahorra dos horas al día? Absolutamente.

También esta semana comí con un emprendedor del mundo fintech. Me contó que una empresa de Dubái de 11.000 millones de dólares ha contratado a una consultora para automatizar budgeting y forecasting con agentes de IA. O sea, el CFO virtual ya no es un slide de PowerPoint — es un proyecto con presupuesto y consultora cobrando. El futuro ya está aquí, simplemente cobra por horas.

Compartimos la misma tesis: no contratar, automatizar. Él prefiere una guardia pretoriana de 10 seniors que orquestan IA. Yo prefiero cero humanos y agentes autónomos. Dos formas de llegar al mismo sitio: una empresa que hace 10x con una fracción de la gente.

Y algo que me tiene intrigado: un cliente nos pidió algo que en Intelia no hacemos. En vez de decir que no, se lo dejé entero a Claude. Literalmente: "toma, hazlo tú". Quiero ver si es capaz de llevar el proyecto de principio a fin sin que yo meta mano más allá de supervisar. Si funciona, tiene implicaciones bestias. Ya os contaré.

En Intelia: la contabilidad ya la hace una máquina

Mientras tanto, en Intelia seguimos con lo nuestro: automatizar la contabilización en Holded. Nuestro sistema lee facturas, extractos bancarios y documentos contables, y genera los asientos automáticamente — con sus tags, cuentas contables y clasificaciones. Sin que un humano toque nada.

Esta semana le pedí a Claude que generara una guía de contabilización para un cliente nuevo. Leyó 5.000 asientos históricos y 1.200 documentos reales de su Holded, y escupió una guía de 48 páginas con reglas para 280 proveedores. En minutos. Una persona habría tardado semanas. Y probablemente se habría dejado la mitad.

Lo que está pasando en el mundo

Basis, la startup de contabilidad IA, ya vale más de mil millones. Acaban de cerrar una ronda de 100 millones de dólares (Bloomberg) y trabajan con el 30% de las 25 mayores firmas contables de Estados Unidos. Esto me pone las pilas a mí personalmente — si alguien ha levantado mil millones haciendo lo mismo que nosotros en Intelia, es que el mercado existe y es gordo. Pero también significa que hay que correr, porque los americanos no van a esperar a que nos tomemos un café.

Salesforce ya factura $800 millones al año en agentes de IA. Su producto Agentforce creció un 169% interanual. 29.000 contratos cerrados en un trimestre (Salesforce). Cuando la mayor empresa de CRM del mundo apuesta todo a agentes, ya no estamos hablando de un experimento — estamos hablando de que el que no tiene agentes va a quedarse vendiendo con un libro de cuentas y un bolígrafo.

OpenAI ha fichado a McKinsey, BCG, Accenture y Capgemini para desplegar IA en grandes corporaciones (Fortune). Es el mismo playbook que usó IBM en los 90 para dominar enterprise: no vendes el producto, vendes el proyecto. Esto va a encarecer la IA para grandes cuentas — más capas de consultoría, más márgenes intermedios. Para una startup como Intelia esto es una oportunidad: mientras las grandes contratan consultoras, nosotros podemos llegar directamente a medianas empresas sin intermediarios. Esa ventana no va a estar abierta siempre.

Y mientras tanto, el COO de OpenAI reconoce que "todavía no hemos visto la IA penetrar en los procesos de negocio empresariales" (TechCrunch). Él dice que la barrera es la complejidad de integración. Yo no estoy de acuerdo. Me paso el día reunido con empresas y la barrera real no es técnica — son los problemas políticos internos. Los directivos quieren. La organización frena. El middle management se siente amenazado porque sabe que la mitad de lo que hace lo puede hacer un agente. La adopción de IA en empresas no es un problema de tecnología. Es un problema de egos y organigramas.

Ah, y los costes de inferencia — lo que cuesta ejecutar IA — han caído un 50% este trimestre. En dos años han caído 280 veces (Stanford AI Index). Esto es la hostia. Casos de uso que hace seis meses no salían rentables, ahora salen. Mi guía de contabilización de 48 páginas habría costado una fortuna hace un año. Hoy cuesta céntimos. Y el mes que viene costará menos.

Un consejo si quieres empezar

Si un amigo me pregunta "por dónde empiezo con IA", siempre le digo lo mismo: usa Claude Code. O Claude versión escritorio. Si puedes, paga el plan bueno y trastea. Trastea con todo. Dale trabajo real, no le hagas preguntas de trivia — ponlo a currar. ¿Tienes un Excel que odias? Dáselo. ¿Un proceso que te da pereza? Delégalo. ¿Una idea que nunca ejecutas porque "no tengo tiempo"? Ahora sí tienes tiempo.

No hace falta ser programador. No hace falta entender de machine learning. Solo hace falta abrirlo y empezar a pedirle cosas. Yo empecé así hace 18 meses y ahora tengo un daemon que me gestiona la vida. La IA mejora salvajemente cada mes. Lo que hoy parece magia, el mes que viene va a parecer obvio. Y el que se quede mirando desde fuera se va a preguntar en qué momento se le fue el tren.


Nos come la IA es un newsletter semanal de Pablo Muñiz, cofundador de Intelia. Si te ha gustado, compártelo con alguien que hable de IA pero no la haya tocado.